lunes, 16 de marzo de 2015

Frases de "Viajera" - Outlander 3



Una vez que hayas escogido a un hombre, no trates de cambiarlo. No se puede. Pero lo más importante es no permitir que trate de cambiarte a ti. Tampoco se puede, pero los hombres siempre lo intentan.


—Te he visto tantas veces... -me susurró al oído-. Venías a mí con tanta frecuencia... A veces cuando soñaba. Cuando tenía fiebre. Cuando me sentía tan asustado que pedía morir. Cuando me hacías falta te veía siempre, sonriendo, con el pelo rizado alrededor de la cara. Pero nunca decías nada. Y nunca me tocabas.


—No es sólo por la cama, ¿sabes? —aclaró retirándose un poco para mirarme. Sus ojos tenían un azul intenso como el cálido mar tropical—. Tenerte conmigo otra vez, conversar contigo, saber que puedo contarte cualquier cosa sin cuidar las palabras ni disimular los pensamientos... Por Dios, Sassenach, Dios sabe que estoy loco de deseo como un jovencito y que no puedo dejar de tocarte. Pero no me importaría perderlo mientras pudiera tenerte conmigo y abrirte mi corazón.
—Me sentía sola sin tí —susurré—. Muy sola.


—Una sola —confirmó. Me estrechó con fuerza la mano que yo había posado sobre su rodilla, como si temiera que yo se la arrebatara—. Sólo una. Y eso es lo que no entiendo tampoco ahora. Te amo, a nighean donn. Te he amado desde el momento en que te vi y te amaré hasta que se acabe el tiempo.

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